Selección boliviana: a César lo que es de César

Nueve partidos, siete derrotas, una victoria y un empate. Esa la campaña de la selección boliviana en el ciclo de César Farías que no muestra bases sólidas para sostenerse. No lo ayudan resultados y tampoco el rendimiento.

Bajo su mando, Bolivia solo le ganó a Haití en Santa Cruz en un amistoso en octubre de 2019, e igualó con Paraguay por las eliminatorias, en noviembre de 2020. Obtuvo el 15 % de los puntos, uno de los promedios más bajos entre los entrenadores que dirigieron al equipo boliviano.

Perdió tres partidos con Ecuador, uno con Venezuela, Brasil, Argentina y Chile. La pobre campaña lo ubica como uno de los directores técnicos de peor desempeño en el historial de la selección nacional.

Hay 23 entrenadores con mejor promedio que César Farías hasta el momento, aunque en este caso hay técnicos que dirigieron cuatro encuentros, otros más de quince y algunos superan los treinta.

Está lejos del brasileño Danilo Alvim, el de mejor promedio, que sacó campeón sudamericano a Bolivia en 1963, quien dirigió 8 partidos, de los cuales ganó 5, empató 1 y perdió 2 (66.6%).

También está lejos de Alberto Achá que aparece con el 58.3 %, aunque en cuatro encuentros; de Félix Deheza que logró el 52.4 % de las unidades en 1949, y del español Antonio López, que obtuvo el 45.5 % de los puntos en 1995.

El caso de Xabier Azkargorta es especial porque pese a que su promedio no es el mejor (35.7 %), es el más exitoso en cuanto a logros, por la clasificación al Mundial 1994, y es el que más victorias obtuvo, 13 en 56 partidos, además de 21 empates.

Entre los que más dirigieron, por ejemplo Erwin Sánchez, también hay una diferencia notable respecto al venezolano. Platiní consiguió el 33.4 % de los puntos en 33 cotejos (con goleada a Argentina 6-1 y empate ante Brasil de visitante 0-0). Lo mismo Ramiro Blacut, que en 37 partidos se quedó con el 30.6 % de las unidades.

Solo hay diez entrenadores de peor promedio entre los 32 que dirigieron al equipo nacional en toda la historia, sin contar seis interinatos.

A Farías no hay nada que lo ayude en este momento. Los resultados son malos y el rendimiento deja mucho que desear. Asumió en septiembre de 2019, y en un año y medio de trabajo no consiguió un equipo estable.

Incluso no muestra un plan de trabajo coherente, improvisa en la cancha y también fuera de ella, con los resultados a la vista.

No queda tiempo para nada y la selección boliviana no aparece como equipo. Farías tiene la palabra.

FUENTE: DIEZ – EL DEBER

https://eldeber.com.bo/futbol/seleccion-boliviana-a-cesar-lo-que-es-de-cesar_226308

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *