La revolución en el Barça es ya urgente en septiembre

MUNDO DEPORTIVO

Desprovistos de Leo MessiRonald Koeman se encomendó a un sistema 3-5-2 para proteger el juego del Barça, al estado de forma goleador de Memphis Depay y al plan B encarnado por Luuk de Jong. Nada funcionó y el Bayern Múnich, en un terrible ‘revival’, volvió a aplastar con goles al equipo como ya hizo en Lisboa en 2020. No fueron tantos, pero los suficientes para evidenciar que la reconstrucción de una plantilla en ruinas es urgente pero tardará su tiempo.

La veteranía de Piqué, Alba, Busquets y Sergi Roberto ya no sirve como antes. Sólo la ilusión y el orgullo de los jóvenes de ayer, de los Pedri, Gavi, Demir y Balde, aguantan para pensar que vendrán momentos mejores. Eso y el deseado retorno de Ansu y Dembélé.

En la previa, Koeman ya alertó de la necesidad de preservar la idea del juego frente a la apisonadora alemana y pese a los consejos, dispuso un sistema con tres centrales y dos carrileros. En la primera parte, el Barça carburaba en defensa pero se extraviaba en la transición, sin que ningún centrocampista oteara a los delanteros. El peligro se generaba al contragolpe, algo inhabitual en el Camp Nou, y sobre todo por la izquierda, con las internadas y los centros de Alba. A la antigua usanza pero muy impreciso y sin Leo. El remate de Sergi Roberto y el cabezazo de Araujo se perdieron por encima del larguero. Por la derecha, nada de nada. El de Reus no profundizó ni llegó al final. Un gol desviado por un infortunado Eric estropeó el planteamiento.

En la segunda, el desplome fue absoluto. Los primeros diez minutos fueron terribles y la fuerza física y el planteamiento táctico para remontar un resultado adverso no dio para escribir la remontada sino un ‘déjà vu’ durísimo. Los preceptos de la ortodoxia azulgrana saltó por los aires.

El Barça no tiene hoy una columna vertebral que sostengan al equipo y también carece de un líder que tire del equipo y del carro. En otras ocasiones, Leo ejercía de salvavidas. Esta vez, Memphis, el más enchufado con el gol en este inicio de temporada, no recogió el relevo porque no le llegaron balones. No se le recuerda ninguna acción mágica. Ni a él ni a ningún otro.

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Barça-Bayern, en imágenesJoan Monfort / AP

Es lo que hay

El fútbol engaña pocas veces y lo que sucedió anoche se veía venir. “Es lo que hay”, una frase que repitieron Koeman y Piqué por separada. La táctica hoy es apostar por los jóvenes con hambre y esperar. En los últimos minutos de partido, el Barça actuó con dos jugadores de 17 años (Gavi y balde) y otros dos de 18 (Pedri y Yusuf Demir). La revolución debe empezar ya y si son con los más jóvenes, pues es un riesgo que hay que asumir. El Barça ya lo sabe

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